Lo que dijeron las estrellas en el ojo de un sapo

Género: Poesía

 

Año: 2012

 

Páginas: 143

 

Editores: Bonobos / Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes

 

Colección: Reino de Nadie

 

Precio: $130.00

 

 

 

Todas las cosas las gobierna el rayo es la expresión de Heráclito, también llamado El Oscuro, para afirmar una doctrina de lo instantáneo, de la fugacidad; los poemas de Ernesto Lumbreras comparten esa raigambre con el filósofo del fuego. En su poesía el lenguaje electriza y quema, a la vez que expande e ilumina. Tiene esa corporeidad fugaz, pero también la transparencia de la sílaba, de tal suerte que uno está inmerso (desde el primer instante, en el contacto inicial con el verso) en el poder extremo del lenguaje.

 

Quien habla aquí es la palabra, en su más desnuda interpretación,  es a partir de ella que se crea la atmósfera que dará existencia al rayo, metáfora de lo ardiente o inatrapable, donde convergen las “explicaciones no pedidas”, esas marcas de agua que se delinean y borran, que resuenan para escurrirse o para incendiarse. Entrecruza las formas con una limpidez que inquieta, pues su desorden nunca es gratuito: derroche y exactitud en movimientos absolutos, ¿qué otra cosa pedirle a la poesía?

 

Aparece la pregunta del ritmo ¿qué son esas sentencias en cuya brevedad se impone una mirada del mundo?, ¿qué se condensa ahí?, ¿qué se escancia? Toda respuesta es tentativa, tal vez habría que decir que la descarga del rayo y el pulso que genera [atroz, absoluto, magnífico] es el instante del poema y su fisicidad en el lenguaje. Nada más. Nada menos. Ésta es la entrega que Lo que dijeron las estrellas en el ojo de un sapo nos hace.

 

ROCÍO GONZÁLEZ