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II.

CONJURAR

 

Había algo de humano en todo aquello.

 

Alguien caminaba o se arrastraba entre la maleza y se detenía,

de cuando en cuando, para tomar aire.

 

Con el tiempo se sabría que la persona que caminaba o se arrastraba

era un hombre.

 

Es del todo posible que la primera imagen haya sido el sueño

de un pájaro.

 

La maleza es una acumulación despavorida de plantas carnívoras

y de espinas y de violentas humedades celestes y de frondas.

 

Los pintores recomiendan el uso de los cadmios y el siena natural

para los verdes más intensos, y las combinaciones de cobalto con

cadmio oscuro, siena tostado o naranja cálido para conseguir otras

tonalidades de verde.

 

Despertar es como ver entre la maleza un claro donde yace una

mujer con los ojos cerrados.

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